Si esta medida no se aprueba, un impuesto sobre las ventas existente dejará de estar en vigor y los servicios públicos se verán afectados. Sin duda, es un medio regresivo de recaudación de fondos, y deseamos que los servicios públicos reciban una financiación adecuada. Sin embargo, la comunidad ha vivido durante mucho tiempo bajo un sistema fiscal injusto que favorece a los ricos y a los grandes intereses, por lo que apoyamos un sistema fiscal justo y equitativo que permita a las generaciones futuras, independientemente de su origen social, disfrutar de una educación pública de calidad y de servicios públicos. En este momento, garantizar que la comunidad tenga acceso a los recursos necesarios es primordial, y el impuesto sobre las ventas es la opción inevitable.