Aunque deberían ser las empresas de servicios públicos, y no los usuarios, quienes paguen este impuesto, este mantiene recursos importantes para servicios municipales como parques, capacitación laboral y otros. Estos impuestos son regresivos, y si se tratara de un impuesto nuevo, nos opondríamos, como hacemos en otros lugares. Pero ante los próximos déficits presupuestarios, no deberíamos renunciar a esta fuente de ingresos actual. La medida extiende por nueve años más el impuesto del 3.25% que pagan los usuarios de servicios públicos, lo que proporciona a la ciudad $2.75 millones anuales para servicios municipales.
Es posible financiar de forma plena y fiable nuestras ciudades, nuestros servicios de emergencia y de asistencia social, y el mundo donde todas nuestras comunidades puedan
Estos recursos deberían prosperar. Sin embargo, en lugar de eso, están llenando los bolsillos de millonarios, multimillonarios y grandes corporaciones. Por eso apoyamos impuestos justos y equitativos, para presupuestos que garanticen que nuestros hijos hereden una educación pública de calidad y servicios públicos, sin importar su origen o apariencia. En definitiva, les instamos a apoyar la Proposición 15 de California, que recuperará 12 mil millones de dólares anuales para escuelas y servicios comunitarios locales, dinero que actualmente se destina a las corporaciones más ricas.