Esta propuesta aumenta el impuesto sobre las ventas en un 0,5 % para financiar servicios. Si bien reconocemos que esto representa un retroceso en la recaudación de fondos, y esperamos que los servicios municipales reciban la financiación adecuada, la comunidad ha vivido durante mucho tiempo bajo un sistema tributario injusto que favorece a los ricos y a las grandes corporaciones. Por ello, apoyamos un sistema tributario justo y equitativo que garantice que la próxima generación, independientemente de su clase social, pueda disfrutar de una educación pública de calidad y de servicios públicos de calidad. Actualmente, garantizar que la comunidad tenga acceso a los recursos que necesita es primordial, y este impuesto sobre las ventas es una decisión inevitable.