La Proposición O, al imponer impuestos sobre terrenos y otros impuestos a las ampliaciones de viviendas, proporcionaría a la Universidad de la Ciudad de San Francisco $43 millones adicionales al año. En los últimos años, la Universidad de la Ciudad de San Francisco ha despedido a cientos de empleados y reducido significativamente su plan de estudios, lo que ha provocado una disminución en la matrícula estudiantil de 73,000 en 2012 a 24,500 en la actualidad. Como la única institución de educación superior gratuita de la ciudad, constituye una vía fundamental de acceso a la educación superior para estudiantes de clase trabajadora y minorías. Estos ingresos fiscales se utilizarían para apoyar la formación profesional, cursos de habilidades básicas y otros programas educativos que ayuden a los estudiantes a completar sus estudios. Por estas razones, instamos a los votantes a apoyar la Proposición O. Si bien sin duda representa un retroceso en la recaudación de fondos, esperamos que la Universidad de la Ciudad reciba la financiación adecuada. Sin embargo, la comunidad ha vivido durante mucho tiempo bajo un sistema tributario injusto que favorece a los ricos y a las grandes corporaciones, por lo que apoyamos un sistema tributario justo y equitativo que garantice una educación pública y servicios públicos de calidad para la próxima generación, independientemente de su clase social. Actualmente, garantizar que la comunidad tenga acceso a los recursos que necesita es primordial, y la imposición de impuestos sobre la tierra es una decisión inevitable.