Esta medida financiaría los servicios de la ciudad con un impuesto a las ventas de medio centavo.
Es cierto que esta es una forma regresiva de recaudar fondos, y preferiríamos que los servicios estuvieran totalmente financiados. Sin embargo, nuestras comunidades han sufrido durante mucho tiempo reglas fiscales injustas que favorecen a los millonarios, multimillonarios y grandes corporaciones. Es por eso que apoyamos impuestos justos y equitativos, para presupuestos que garanticen de manera completa y confiable que nuestros hijos hereden educación pública y servicios públicos de calidad, sin importar cómo se vean o de dónde vengan. Mientras tanto, debemos asegurarnos de que nuestras comunidades tengan acceso a los recursos que necesitan, y este impuesto sobre las ventas es un paso necesario para hacerlo.