Para combatir el vertido ilegal, la ciudad solo puede imponer actualmente una multa de 1.000 dólares, una cantidad establecida en 1968. Esta medida permitiría al ayuntamiento aumentar los límites de multas por infracciones específicas del código municipal, como el vertido, a más de 1.000 dólares, y poner más herramientas en la caja de herramientas para detener los vertidos en nuestros barrios.
El Consejo tendría que establecer un nuevo límite tras una audiencia pública.
Cualquier ordenanza que tenga límites específicos de multas seguiría vigente. Por ejemplo, si una ley dice que la primera infracción es de 250 dólares y las siguientes no superan los 500 dólares, ese seguiría siendo el límite independientemente del límite total de la ley.
El propósito de RR es proporcionar a la ciudad una herramienta eficaz para hacer cumplir nuestro código, especialmente contra infractores graves. Por ejemplo, los que volcan ilegalmente repetidos o los negocios que ignoren repetidamente los requisitos del código municipal podrían estar sujetos a multas mayores, lo que esperamos que disuada este comportamiento problemático. Actualmente, las empresas suelen pagar las multas como coste de hacer negocios porque las multas son muy modestas.