A medida que expiran las moratorias originales de desalojo por COVID, ciertos propietarios amenazan a millones de californianos con perder sus hogares. Esta medida extiende las protecciones de los inquilinos a personas que no son miembros de la familia que alquilan unidades de vivienda accesorias (ADU, por sus siglas en inglés) y extiende el plazo que los propietarios deben otorgar a sus inquilinos antes de desalojarlos durante emergencias.