La emisión de estos bonos recaudaría 23 millones de dólares para comprar y proteger espacios verdes en Tiburón para uso público.
Es cierto que los bonos son una forma regresiva de recaudar fondos que endeudan al público y obligan a Wall Street a gestionar nuestra democracia, y preferiríamos que los espacios públicos abiertos estuvieran completamente financiados. Sin embargo, nuestras comunidades han sufrido durante mucho tiempo normas fiscales injustas que favorecen a millonarios, multimillonarios y grandes corporaciones. Por eso apoyamos impuestos justos y equitativos, para presupuestos que garanticen de forma completa y fiable que nuestros hijos hereden una educación y unos servicios públicos de calidad, independientemente de su apariencia o de su origen. Mientras tanto, debemos garantizar que nuestras comunidades tengan acceso a los recursos que necesitan, y este bono es un paso necesario para lograrlo.