Esta propuesta impone una tasa de $50 por residente para proteger y mantener valiosos terrenos públicos con fines recreativos y de conservación. Reconocemos que este es un método de recaudación de fondos regresivo, y esperamos que los terrenos públicos reciban la financiación adecuada. Sin embargo, la comunidad ha vivido durante mucho tiempo bajo un sistema tributario injusto que favorece a los ricos y a las grandes corporaciones, por lo que apoyamos un sistema tributario justo y equitativo que garantice que la próxima generación, independientemente de su clase social, pueda disfrutar de una educación pública de calidad y de servicios públicos. Actualmente, garantizar que la comunidad tenga acceso a los recursos que necesita es primordial, y este impuesto es una decisión inevitable.