Uber, Lyft y otros gigantes tecnológicos quieren reclasificar a sus empleados como “contratistas independientes” para evitar otorgarles protecciones de trabajo, como salarios mínimos, y están gastando más de $100 millones para hacerlo.
La recesión está amenazando a los servicios públicos y pedirle a quienes tienen suficientes recursos para viajar que contribuyan un poquito más para b...
La recesión está amenazando a los servicios públicos y pedirle a quienes tienen suficientes recursos para viajar que contribuyan un poquito más para b...